Osteópata D.O
(Norma europea 16686:2015)
Todos los seres vivos están en movimiento. Los osteópatas tienen un profundo conocimiento de la anatomía y un sentido del tacto muy desarrollado, que les permite percibir los movimientos sutiles del cuerpo. Cuando estos movimientos se interrumpen, se produce una disfunción que provoca dolor, que puede ser secundario o primario. Por ejemplo, si un músculo de la espalda entra en espasmo, el movimiento controlado por ese músculo se ve restringido, provocando dolor. Las hábiles manos de un osteópata pueden identificar la zona alterada y manipular suavemente el cuerpo para restablecer el movimiento normal y aliviar el dolor.